Inteligencia Artificial
por José M Viera

“Pero tú, Daniel, mantén estas palabras en secreto y sella el libro hasta el
tiempo del fin. Muchos correrán de un lado para otro, y la ciencia irá en
aumento”. Daniel 12,4 (Reina Valera Contemporánea).


El título de este tema parece describir algo del distante futuro, de un mundo
controlado o dirigido por computadoras o autómatas (o sea, androides o
robots). Sin embargo, lo que ayer parecía ser algo del lejano futuro, hoy se
está convirtiendo en una realidad y en la norma de nuestro diario vivir.
Muchos de nosotros, sin saberlo, ya estamos usando o beneficiándonos de la
tecnología de la Inteligencia Artificial. La mayoría de nosotros ya usa
teléfonos inteligentes y no aquellos teléfonos menos* inteligentes (*para no
decir la otra palabra) de varios años atrás. Con nuestros modernos teléfonos
y dispositivos, hoy podemos hacer muchísimas tareas que antes requerían el
uso de una computadora o de estar literalmente presente en algún lugar.
Hacemos compras por medio de estos artefactos, pagamos cuentas o deudas
por medio de ellos, buscamos información sin tener que ir a la biblioteca o
comprar libros, depositamos dinero, y la lista continúa. Sin embargo, como
ya hemos visto, la tecnología es algo que se mueve ligeramente y se
convierte obsoleta (antigua) para dar lugar a las nuevas invenciones.

La llamada “Inteligencia Artificial” se refiere (pero no se limita) a sistemas
electrónicos que tratan de imitar por completo a un ser humano. Son
sistemas que “piensan” como los humanos, emulando el pensamiento
humano en la toma de decisiones, en el aprendizaje y en la resolución de
problemas. Algunos de estos sistemas están siendo diseñados para actuar
como los humanos, como lo es en la ciencia de la robótica. Ya vemos
algunos androides haciendo limpieza en la casa, trabajando en
supermercados y en los almacenes de las grandes empresas. Por supuesto,
siendo que esta ciencia todavía no ha sido perfeccionada, entonces se
requiere la supervisión de los humanos en éstas áreas. Hasta el momento, el
ser humano sigue haciendo mejor éstas tareas.

Muchas empresas invierten millones de dólares en la Inteligencia Artificial.
Ya han desarrollado y están perfeccionando la tecnología que nos permite
hablarle a nuestros dispositivos (como si le estuviéramos hablando a un ser
humano). Los dispositivos reciben nuestras órdenes, realizan las tareas
especificadas y nos ofrecen información, y sugerencias en muchos aspectos
de nuestra vida diaria. SIRI es el nombre que la empresa Apple le ha dado a
su sistema de Inteligencia Artificial. SIRI habla y escribe inglés, español,
coreano, griego, hebreo, mandarín, portugués, italiano, alemán y
muchísimas lenguas humanas. SIRI te puede leer un libro, las noticias; y
simultáneamente cambia de idioma si un documento está escrito en varios
lenguajes. Otras empresas, como Microsoft, tienen sus versiones de la
Inteligencia Artificial, como CORTANA.

Por ejemplo, cuando me acuesto a dormir, solamente digo: “Oye SIRI,
despiértame a las 3:30 de la madrugada”. SIRI responde: —“Ya configuré
una alarma para las 3:30 AM”. Y a esa hora (ni antes ni después), suena la
alarma. Allí en mi cama, con sueño y con frío, lucho con la idea de “si voy a
trabajar o no”. Me pregunto si hará frío o calor, si será un día soleado o
habrá lluvia. Entonces le pregunto a SIRI: —“Oye SIRI: ¿Cómo está la
temperatura?” SIRI responde: “Hoy hace frío. La temperatura es 25 grados
Fahrenheit (°F).” Ah, y que no se me ocurra decir (cuando es tarde en la
noche): “Oye SIRI: “Tengo sueño”. SIRI, entre otras cosas respondería: —
“Espero que no estés manejando tu automóvil.”

Lo que es bastante perturbador es que algunas empresas están
experimentando con la “Inteligencia Artificial” en el desarrollo de robots o
androides para el compañerismo o la amistad. Nuestra sociedad, cada día
más dependiente de la tecnología, se aleja a pasos avanzados de las raíces
de su misma humanidad, prefiriendo hablarle a sus aparatos mecánicos que
a los seres humanos que le rodean. Esto sin lugar a dudas se está
convirtiendo en un mundo artificial, mecánico y muy frío. Sólo hay
preguntarle a SIRI qué piensa acerca de Dios y de Jesucristo y uno se
quedará pasmado o atónito con las respuestas que nos da. La ciencia (o el
conocimiento) humano ha ido en aumento, cumpliendo así las profecías de la
Eterna Palabra de Dios. Sin embargo, por más adelantada y sofisticada que
sea la ciencia humana y la llamada “Inteligencia Artificial”, no podemos
negar que está creando un mundo de soledad, donde los seres humanos se
desconectan de los demás (y de Dios), y se sumergen en su propia realidad
individual o personal.

En ningún momento estamos en contra de la ciencia y de los avances
tecnológicos. Sin embargo, no debemos permitir que estas cosas nos hagan
menos inteligentes y que nos destruyan. Por ejemplo, la habilidad de enviar
mensajes de textos, en muchos sentidos, ha ido reemplazando la necesidad
de hacer una llamada telefónica. Sin embargo, ahora nos comunicamos más
indirectamente, y aún hasta la forma de escribir es gramaticalmente
incorrecta. ¿Será eso progreso? Imagínese entonces, ¿qué sucederá cuando
la “Inteligencia Artificial” esté completamente integrada en todos los
aspectos de nuestra vida? ¿Podremos comunicarnos efectivamente con los
demás seres humanos? ¿Nos acercará más a Dios o nos alejará de nuestro
Creador?

El mundo “corre de un lado para otro”, tal como profetizó Daniel, en busca
de perfección. Sin embargo, no reconoce a su Creador. El mundo necesita
desesperadamente a Jesucristo. La “ciencia” sin Dios es vana, hueca y
pasajera. La “ciencia” sin Dios podrá llamarse a sí misma “inteligencia” pero
es pura necedad y brutalidad. La Biblia, en forma clara advierte:
—“Sólo los
necios dicen en su corazón: «No hay Dios». Ellos son corruptos y sus
acciones son malas; ¡no hay ni uno solo que haga lo bueno!”
Salmos 14,1
(Nueva Traducción Viviente)
. También leemos: “El temor del SEÑOR es la
base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la
disciplina”.
Proverbios 1,7 (NTV). Qué nunca se nos olvide esto: —“La
sabiduría comienza por honrar al Señor; conocer al Santísimo es tener
inteligencia”.
Proverbios 9,10 (Biblia Dios Habla Hoy).

Mientras transitamos por este mundo de “Inteligencia Artificial”, que nunca
se nos olvide el mensaje Eterno del Santo y Bendito Dios:

Esto dice el SEÑOR:
«Deténganse en el cruce y miren a su alrededor;
pregunten por el camino antiguo, el camino justo, y anden en él. Vayan por
esa senda y encontrarán descanso para el alma. Pero ustedes responden:
“¡No, ese no es el camino que queremos!”
Jeremías 6.16 (NTV).

PROFUNDIZANDO:
La “Inteligencia Artificial” es precisamente eso: “artificial”. La mano del
hombre podrá hacer muchas cosas, pero siempre será falso y falto de
naturalidad. Sólo Dios es Creador de la vida y nada ni nadie podrá ocupar Su
lugar.

“Entonces el SEÑOR respondió a Job desde el torbellino: «¿Quién es éste
que pone en duda mi sabiduría con palabras tan ignorantes? Prepárate,
muestra tu hombría porque tengo algunas preguntas para ti y tendrás que
contestarlas. »¿Dónde estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra?
Dímelo, ya que sabes tanto”.
Job 38,1-4 (Nueva Traducción Viviente).

“¿Quién sino Dios sube a los cielos y desciende de ellos? ¿Quién retiene al
viento en sus puños? ¿Quién envuelve a los océanos en su manto? ¿Quién ha
creado al mundo entero? ¿Cuál es su nombre? ¿Y el nombre de su hijo?
¡Dime, si los sabes!”
Job 30,4 (NTV).

La ciencia humana podrá lograr muchas cosas, pero solamente Dios puede
llenar el vacío del corazón humano con Su glorioso amor.
-
©®1996-2016 TODOS los derechos reservados. ALL rights reserved!
PO Box 64231, Souderton PA 18964 USA
-
2016 Jose Viera Publications
| Inicio | Principio del Artículo | Otros Artículos | Publicaciones | ¿Quién es José? | Contacto |
Escrito por José M. Viera
©®1996-2016 Todos los derechos reservados.
ALL rights reserved.
w w w . j o s e v i e r a . c o m